GUÍA DE REPOSTERÍA
Equivalencias de moldes: tamaños, factor y raciones
Si cambias de molde y quieres que el bizcocho salga con la misma altura, no compares diámetros: compara superficies. Un molde redondo de 24 cm no necesita un 20 % más de masa que uno de 20 cm, sino un 44 % más (factor 1,44). En esta guía tienes las tablas para consultar el factor de un vistazo, las equivalencias entre formas y tres ejemplos con cantidades reales.
La regla en una línea
Factor = superficie del molde nuevo ÷ superficie del molde original.
Multiplica cada ingrediente de la receta por ese factor y mantendrás aproximadamente la misma profundidad de masa antes de hornear. Las superficies se calculan con las medidas interiores:
- Redondo: π × radio² (el radio es la mitad del diámetro).
- Cuadrado: lado × lado.
- Rectangular: largo × ancho.
Si no quieres hacer la cuenta, la calculadora de Entre Migas la hace por ti en modo «Por molde».
Tabla 1: moldes redondos
El factor está calculado tomando como referencia un molde de 20 cm, el más habitual en recetas caseras. Si tu receta usa otro tamaño, divide la superficie del molde nuevo entre la del original.
| Diámetro interior | Superficie | Factor frente a 20 cm | Raciones orientativas |
|---|---|---|---|
| 16 cm | 201 cm² | ×0,64 | 5–6 |
| 18 cm | 254 cm² | ×0,81 | 7–8 |
| 20 cm | 314 cm² | ×1,00 | 8–10 |
| 22 cm | 380 cm² | ×1,21 | 10–12 |
| 24 cm | 452 cm² | ×1,44 | 12–14 |
| 26 cm | 531 cm² | ×1,69 | 14–16 |
| 28 cm | 616 cm² | ×1,96 | 16–18 |
| 30 cm | 707 cm² | ×2,25 | 18–20 |
Las raciones son una estimación proporcional a la superficie (unos 35 cm² por ración de bizcocho o tarta). Cambian según el tipo de postre y lo generosa que sea cada porción.
Tabla 2: moldes cuadrados y rectangulares
Aquí el factor sigue tomando como referencia el redondo de 20 cm para que puedas comparar todas las tablas entre sí.
| Molde (interior) | Superficie | Factor frente a redondo de 20 cm | Raciones orientativas |
|---|---|---|---|
| Cuadrado 16 × 16 cm | 256 cm² | ×0,81 | 6–8 |
| Cuadrado 18 × 18 cm | 324 cm² | ×1,03 | 8–10 |
| Cuadrado 20 × 20 cm | 400 cm² | ×1,27 | 10–12 |
| Cuadrado 22 × 22 cm | 484 cm² | ×1,54 | 12–14 |
| Cuadrado 24 × 24 cm | 576 cm² | ×1,83 | 14–16 |
| Rectangular 20 × 30 cm | 600 cm² | ×1,91 | 16–18 |
| Rectangular 25 × 30 cm | 750 cm² | ×2,39 | 20–22 |
| Bandeja 30 × 40 cm | 1200 cm² | ×3,82 | 32–36 (porciones pequeñas) |
Tabla 3: qué molde sustituye a cuál
Si no tienes el molde que pide la receta, esta tabla te dice cuál se acerca más en superficie. Una diferencia de hasta un 5 % suele tolerarla sin problema un bizcocho casero.
| Si la receta pide… | Puedes usar… | Diferencia de superficie |
|---|---|---|
| Redondo 18 cm | Cuadrado 16 × 16 cm | +0,6 % |
| Redondo 20 cm | Cuadrado 18 × 18 cm | +3 % |
| Redondo 22 cm | Cuadrado 19 o 20 cm | −5 % o +5 % |
| Redondo 24 cm | Cuadrado 21 × 21 cm | −2,5 % |
| Redondo 26 cm | Cuadrado 23 × 23 cm | −0,4 % |
| Redondo 28 cm | Cuadrado 25 × 25 cm | +1,5 % |
| Redondo 30 cm | Cuadrado 27 × 27 cm | +3 % |
| Rectangular 20 × 30 cm | Redondo 28 cm | +3 % |
| Rectangular 25 × 30 cm | Redondo 30–31 cm | −6 % con 30 cm |
Cómo usar las tablas: tres ejemplos
Tomamos una receta base de bizcocho pensada para un molde redondo de 20 cm: 200 g de harina, 150 g de azúcar, 3 huevos y 100 ml de leche.
Ejemplo 1: de redondo de 20 cm a redondo de 24 cm (×1,44)
- Harina: 200 g → 288 g
- Azúcar: 150 g → 216 g
- Leche: 100 ml → 144 ml
- Huevos: 3 → 4,3 huevos. Lo más cómodo es batir 5 huevos y usar aproximadamente el 86 % del batido.
Ejemplo 2: reducir de 24 cm a 18 cm (×0,5625)
Aquí el factor es (18 ÷ 24)² = 0,5625, es decir, algo más de la mitad.
- Harina: 200 g → 112,5 g
- Azúcar: 150 g → 84 g
- Leche: 100 ml → 56 ml
- Huevos: 3 → 1,7 huevos. Bate 2 y usa alrededor del 84 %.
Ejemplo 3: de redondo de 20 cm a rectangular de 20 × 30 cm (×1,91)
- Harina: 200 g → 382 g
- Azúcar: 150 g → 287 g
- Leche: 100 ml → 191 ml
- Huevos: 3 → 5,7 huevos. Bate 6 y usa en torno al 95 %.
La levadura, la sal y las especias se escalan igual en el cálculo, pero revisa el resultado: en cantidades pequeñas, un pequeño error pesa más.
Cómo medir bien tu molde
- Mide por dentro, de borde interior a borde interior. El borde exterior o el asa no cuentan.
- Mide en la base si las paredes son inclinadas; el diámetro de la boca es mayor que el del fondo y te dará una superficie falsa.
- Usa centímetros y, si el molde tiene medida en el fondo, comprueba con una regla: algunos moldes del mercado son más pequeños de lo que indica la etiqueta.
- Un molde desmontable pierde algo de superficie útil por el aro; si lo tienes, mide con la tapa puesta.
¿Hasta dónde llenar el molde?
La tabla mantiene la misma profundidad de masa, pero eso no te dice cuánto puede subir sin desbordarse. Una regla habitual es no pasar de la mitad o los dos tercios de la altura del molde, sobre todo si la receta lleva levadura. Si al calcular te sale un molde muy pequeño para tanta masa, divide la preparación en dos moldes o haz unas cápsulas con lo que sobre.
¿Y el tiempo y la temperatura del horno?
No se calculan con este factor, y es mejor no inventarse una regla de tres. Si mantienes la misma profundidad de masa, el tiempo de cocción suele ser parecido; lo que cambia es cómo se reparte el calor. Los moldes más anchos y de metal fino cocinan los bordes antes; los de cristal o cerámica tardan en calentarse, pero conservan más calor.
Comprueba el punto con las señales de la receta original (color, aspecto, un palillo limpio) y empieza a vigilar unos minutos antes de lo previsto. Con los moldes muy distintos al original, anota lo que te ha pasado y ajusta la próxima vez.
Cuándo estas tablas no sirven
- Moldes de rosca o de chimenea central: la superficie útil no es la del círculo completo.
- Plum cake y moldes muy altos y estrechos: la masa sube sobre todo en vertical; la regla de superficie sirve de guía, pero la profundidad manda.
- Moldes con paredes muy inclinadas, cavidades individuales o formas decorativas.
- Masas que dependen de la estructura: bizcochos tipo genovés, soufflés, merengues o tartas de queso al baño maría. Pequeñas diferencias de tamaño se notan más; adapta con cuidado y haz una prueba.
Para estos casos, lo más seguro es buscar una receta pensada específicamente para tu molde.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cambia la receta si mi molde es solo 1 cm más grande?
Más de lo que parece. De 20 a 21 cm de diámetro la superficie crece un 10 % (factor 1,10). Por eso conviene calcular en lugar de fiarse del ojo.
¿Puedo usar un molde más grande sin cambiar las cantidades?
Puedes, pero la masa quedará más fina: se cocerá antes y puede salir más seca o más plana. Si la diferencia es pequeña (menos del 5 %), suele pasar desapercibida.
¿Y si uso un molde más pequeño?
No llenes el molde hasta arriba ni vuelvas a hornear sobrantes sobre una masa ya cocida. Calcula con el factor, aparta lo que no quepa y hornéalo aparte en cápsulas o en un molde pequeño.
¿Tengo que cambiar la altura del molde?
La tabla supone que mantienes una altura similar. Si cambias de un molde de 5 cm de alto a uno de 8 cm, el cálculo por superficie sigue sirviendo de referencia, pero la masa tendrá espacio para subir de otra forma.
Calcula tu cambio de molde
Introduce las medidas de los dos moldes y tus ingredientes en la calculadora de Entre Migas. Es gratuita, no necesita registro y todo se calcula en tu navegador.